Mundo de ficçãoIniciar sessãoRecuerdo de Gala
-Tanquila- me dice. -Es solo una vela con cera de masaje».
Sus manos empiezan a resbalar por mi cuerpo y recorren hábilmente mi espalda, mi cuello, mis costados… me hace cosquillas.
Cuando llega a mi culo se detiene un buen rato. Me toca la entrepierna por debajo, me acaricia los muslos por el interior.
«Ahora tranquila», dice, «te voy a atar ¿vale? Tengo un arnés en la cama».
«







