- Lo sé... Pero me lo dijo Daniel y no Jonathan.
- Helena... Fue horrible.
- Le di la dirección. Lamento no haberte advertido antes. Debería haber llamado, Ari.
- Sí, debería... Pero no fue tu culpa.
- Me siento tan culpable. He llorado por eso.
- Helena... No me lo creo. No quiero que te sientas mal por mi culpa.
- Todo lo que quería era que ustedes dos se establecieran de una vez por todas. Y al final terminé tratando de ayudar y arruiné todo.
- Pero... ¿Me pidió mi dirección?
- Sí... Vino co