[CONTINUACIÓN]
—¡¿Puedes dejar de comportarte como un maldito puberto inmaduro?!— niega, con su entrecejo arrugado y mirándome con desprecio.
—¡Vete con tu amiguito! ¡Seguramente no es un maldito puberto y con él no perderás el maldito tiempo!—
Ruedo los ojos y suelto un gruñido, harta de esta situación. Seguramente es una de sus escenas de celos a causa de mi amistad con Max.
—Pues sabes que no, no es una pérdida de tiempo, él no se comporta de esta forma. Pero si vine hasta acá, fue porque Sa