[DANA]
Haciendo uso de mi sigilo, me doy la vuelta de regreso. Si creí que estaba preparada para esto —para verlo, aunque no sea él, sino un extraño muy parecido—, me equivoqué. En verdad no puedo verlo sin sentir millones de cosas en mi pecho… parte de ellas, culpa, nostalgia, dolor… amor.
—Dana Park, ¿cierto?
Me detengo a un metro de la puerta de la habitación de Ángel, con la mirada fija en el picaporte. No quiero ver al dueño de aquella voz.
—Escucha… sé quién eres, he escuchado mucho de ti