[DANA]
El pecho me dolía, el aire me faltaba y la culpa me llenaba el pecho a tal punto que sentía mi cuerpo inerte y por un momento todo el ruido a mi lado desapareció. Podía escuchar los latidos de mi corazón y junto a ellos, mis pensamientos gritando más fuerte que nunca.
“¡Al igual que a él, no pudiste protegerlos!”
Eso decía y se sentía horrible.
Volví a mi pesadilla cuando una voz masculina bastante ronca resonó fuerte en la sala.
—Se reportan cuatro niños desaparecidos, dos de ellos son