Capítulo 26.
Demian:
Me negaba a separarme de ella, yo besaba su espalda y aspiraba aquel delicioso olor de su piel, me sentí orgulloso de que ella llevara mis marcas en su espalda.
Azel dormía plácidamente mientras que yo aun seguía tocando a mi mujer sin pudor alguno, pase el tiempo que pase, jamás voy a tener suficiente de ella. Le hicimos el amor, pero yo necesito mas de ella, más de su piel.
—Lo siento, ¿te desperté? —le pregunté en un susurro al ver que se removió en la cama.
—No —responde, su voz est