--Enfermo, mis ovarios.
--Los vi y los probé, y los enfermos no están tan sanos como tú -Marie miró hacia el otro lado y sintió como una pequeña sonrisa quería salir de sus labios por aquel comentario. Este hombre hacía que sus emociones salieran a flote. -No te importa que te odie -dijo Marie - -porque eso lograrás.
--Ambos somos personas de negocios, y nos importa el resultado. Y si ese resultado es que tú estés a mi lado, no me importa lo demás. Tengo tiempo para convertir tu odio en algo más -dijo Edward con una pequeña sonrisa mientras disfrutaba de la cercanía de Marie , sintiendo su embriagante fragancia.
-No es tan sencillo. Sabes lo que pasará cuando se enteren de que mi estado tiene el mismo tiempo que mi separación y que además me casé contigo. Solo dirán que fuimos amantes, y mi reputación se derrumbará. Me tacharán de mujer fácil, además de que el amante trabaja conmigo en la compañía -Marie expresó sus preocupaciones esperando que el recapacitara .
-- en este momento