--Enfermo, mis ovarios.
--Los vi y los probé, y los enfermos no están tan sanos como tú -Marie miró hacia el otro lado y sintió como una pequeña sonrisa quería salir de sus labios por aquel comentario. Este hombre hacía que sus emociones salieran a flote. -No te importa que te odie -dijo Marie - -porque eso lograrás.
--Ambos somos personas de negocios, y nos importa el resultado. Y si ese resultado es que tú estés a mi lado, no me importa lo demás. Tengo tiempo para convertir tu odio en algo