Jonathan se detiene a dos pasos de mi, esperando que sea yo la que compruebe lo que contiene el pequeño cofre.
《 ... apesar de que era tu propia sangre nunca lo quisiste, nunca lo amaste 》
Me saco la máscara que me sofoca, queriendo calmar este sentimiento abrumador que me desmorona, mientras acortó la distancia entre nosotros.
Mis manos tiemblan, pero aun así, abro lentamente el cofre.
《¡NOOO! POR FAVOR.. ¡POR FAVOR NO LO HAGAS! ¡¡NOO!! TEN PIEDAD.. ¡¡¡POR DIOS TEN PIEDAD!!!》
El eco de m