81. Cecilia
Tomo aire con pesadez notablemente molesta. Perezosamente volteó la página de la revista Vogue que estaba leyendo con desgana, como si de verdad odiara estar ahí, y en parte era cierto.
Aunque en el fondo sabía que estar aquí era mejor que estar en la calle o sabe dios, donde. Al fin y al cabo nada puede ser peor que el infierno…
Además yo no soy cualquier niñita inocente, soy capaz de afrontar cualquier situación, incluso mucho peores que esta.
—¿Estás escuchando?—preguntó Patricia con frust