Mundo de ficçãoIniciar sessão—Puedo ser muchas cosas pero jamás el juguete momentáneo que un hombre compra una mujer para satisfacer su deseo sexual—añade mirándolo con asco.
Adriano con los ojos fuera de órbita no duda en hacer una señal con las manos a sus hombres para que no intervinieran dado que ya estaban a media trayectoria de dispararla se retiran. De pronto una melodía invade la habitación, era Claro de Luna de Beethoven.—Adrian






