Álex caminó sin miedo hacia el grupo de pandilleros, cada uno estaba armado con cuchillos, machetes, katanas y pistolas, todos listos para enfrentarlo.
"¿Cómo te atreves a meterte con nuestra gente? ¡Morirás aquí!" Gruñó un hombre con la cara tatuada mientras daba un paso adelante para desafiar a Álex.
Sin detenerse, Álex le asestó un golpe certero en el rostro que lo dejó inconsciente en el suelo. Los cien pandilleros apretaron sus armas mientras observaban a Álex con ojos entrecerrados, pero n