En la oficina gubernamental de Kingston, el teléfono sonó bruscamente, cortando el silencio pesado.
Jasmine levantó el auricular sin romper su paso. —Jasmine aquí.
—¡Jasmine, tenemos una situación! —La voz de Kelly estalló, urgente y tensa.
Se detuvo, su ceño frunciéndose. —¿Qué ha pasado?
—¡Álex ha sido arrestado por el ejército de Chicago! —Kelly rápidamente relató los detalles, su voz cortante y precisa.
Mientras Jasmine escuchaba, su expresión se oscureció, ojos entrecerrándose con cada pala