Los cinco días se hacen muy largos. Es malo no tener a Dominic para discutir o simplemente tenerlo en casa. Todo se queda demasiado vacío, parece que falta una parte que solo él puede llenar. Es extraño, lo echo de menos. No me ha enviado ningún mensaje más, debe pensar que todavía estoy enfadada con él por el partido de Sofía, pero hasta la rabia ya pasó. La nostalgia, sin embargo, se quedó.
El miércoles, llega y en el momento en que nuestros ojos se cruzan, es como si dijeran mil cosas que nu