18. Lejos Del Ocaso
Cuando Silvain se levanta, mi órgano vital se bate enfurecido, es adrenalina, nervios, no puedo permitir que me atrape husmeando. De inmediato me dirijo a la cocina de su ático y lo espero, justo donde he estado luego de salir de su habitación.
Aparece, veo otra imagen frente a mí, es otra persona. Cabeza alta y barbilla hacia adelante, destila poder, agresividad. Creo que debí irme hace mucho, antes de que regresara el sujeto que siempre quiere avasallar: un Narciso.
Su espesa voz, grave y pr