Rubí en su estado de convalecencia y sedada, dormía y soñaba con su gran amor llamado Alexander todos los buenos momentos, lo que le entrego su virginidad enamorada, lo que Él le correspondía a su amor hasta pedirle matrimonio
Pero todo se esfumaba cuando miraba el rostro de esa malvada mujer que se lo llevo y después escucharlo, defenderla y decir que la amaba, que amaba a esa mujer que lo secuestro, Mijaíl le advertía de que perdió la memoria a causa de ese golpe en la cabeza
Pero el dolor tan