Cuando amaneció, Jessa se despertó por los fuertes ruidos en el baño, al mirar a su lado se fijó en que no estaba Alexander, se imaginó lo que estaba pasando y sonrió, se levantó muy despacio para caminar hacia el baño, pues quería ducharse, en la puerta se quedó observando a su amado hombre que ya había terminado y se lavaba su boca, estaba totalmente desnudo.
Ella muy despacio se agachó para agarrarle la polla y acariciársela ganándose un leve gemido y unas palabras de su amado novio.
—Mi am