53. Duelo de titanes.
~Ivette~
De pronto, las luces del club se atenuaron hasta quedar casi a oscuras y el murmullo de la gente se convirtió en un grito colectivo. Una mujer con un vestido fucsia despampanante apareció bajo un reflector, sosteniendo un micrófono con una sonrisa gigante.
—¡Buenas noches, damas y caballeros! —exclamó, y el lugar casi se viene abajo por los vítores—. ¿Están listos para conocer a nuestros obreros más rudos y calientes? ¡Con ustedes, los Vaqueros de la Noche!
La música cambió por un ritm