41. Una nalgada
~Ivette~
—Esa mujer es una sinvergüenza, Ivette. Ni William ni yo nos hemos tragado ese cuento de la droga y el complot. Es una mentirosa profesional.
—¡Verdad que sí! —concordé de inmediato—. Esa mujer tiene más teatro que una carpa de feria.
—No te preocupes más por eso ni le prestes atención —me pidió, retomando su labor con las flores—. Tú solo céntrate en prepararte para el matrimonio, que ya falta poco. Además, tengo pensado que después de que te cases, te pondré unos tutores para que te