105. Tortura 2.
~Ivette~
—Todavía falta —señalé, una vez que la falda quedó a mis pies.
—Cariño, ¿estás segura de esto? —vaciló, con la voz un tanto ronca.
—Segura —declaré con firmeza—. Continúa, que empiezo a sentir calor.
Rowan se mordió el labio inferior con frustración y acató la orden. Se situó a mi espalda y desabrochó el sostén; la prenda cayó al suelo, dejando mis pechos al descubierto.
—Ahora, lo que queda —dije—. Anda, rápido.
Estando aún detrás de mí, sentí sus dedos rozar la delicada banda de enc