Capítulo ochenta y cinco
La mansión no quedaba lejos, por lo que no tardaron en llegar a la casa, ambos sabían que no había ni iba a haber ni una sola alma en ella, era obvio el por que, además de que absolutamente todos los empleados estaban celebrando la ceremonia que ellos mismos habían comenzado. Según April tenía entendído no iban a salir de la mansión hasta al menos de que pasara una semana completa dentro de ella, sin ningún contacto con el exterior, pues era una tradición antigua el que después de la unión mari