Capítulo noventa

La luz de la luna fue disminuyendo, el sol aparecía como cada mañana, alumbrando la cama de los jóvenes recién casados. El primero en despertar fue el alpha, siendo descubierto por una bola de carne humana abrazándolo cual koala, no podía estar tan enternecido con aquella imagen que la mañana le despertaba, y beso sus labios en un dulce y casto beso, para luego acariciar su pelo largo y opaco por las secuencias de el día pasado. Qu
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP