Los dos lobos (Claro que el era un hibrido) caminaban a la par, en un paso suave y lento, queriendo guardar ese momento en sus cabezas como su primer encuentro y toque entre ambos, con sus manos unidas como si fuesen hierros fundidos despues de sacarlos de altas temperaturas, en un lindo y cálido apretón de manos que ellos mismos hacían. Sentía como su corazón desbocaba como loco, como si estuviera en un maratón galopando por su vida, latiendo tan rapido que hasta a el mismo le asustaba. La