Capítulo Docientos cuarenta y cuatro
Luego de que la rubia inmediatamente parara la guerra innesesaria de sus dos hijos, y retara a Camilo por si inmadurez, enseñandole las cosas buenas que tenía su lado, y que por esas cosas eran igual de buenos. Camnilo, conforme, comenzó a bajar las escaleras para tomar sus maletas y comenzar a subirlas para acomodarlas en su nuevo cuarto temporal felizmente..Y es que, el no se quejaba de su antiguo cuarto, pero las instalaciones eran viejas, las paredes se humedecian cada luvia y la humedad le