Veinticuatro horas después, un nuevo amanecer y seguían los planes que se debían llevar a cabo de inmediato, terminando por fin con quien más daño ha hecho en muchas personas inocentes, solo por su ambición, codicia y envidia.
La incertidumbre de no saber donde y como estaba la persona que amas, que deseas ver en cada amanecer, disfrutar de cada sonrisa en un rico desayuno; sin miedo.
No serían para nada fáciles los días en que llevarían a Heriberto a su final, pero no imposible; con unos do