Como era de esperarse, la boda llegó a muchos lugares donde esa noticia no era la más esperada, sin duda sería un cambio de planes drástico y peligro para Ester.
Para otros, el futuro de David estaba planeado y que se interpusiera una mujer que no era la escogida, era sin duda una noticia muy mala.
Un hombre de mediana edad corría a un despacho anunciándose la noticia a su jefe
—¡Señor, debe ver esto! —Exclamó uno de las guaruras de Heriberto, entregando una tablet en sus manos, el hombre vio