El sonido de los tacones de Alison resonó en el mármol pulido del vestíbulo de la firma. El eco de cada paso parecía tan fuerte como los latidos acelerados de su corazón. Apenas había dormido esa noche, dando vueltas en la cama mientras el recuerdo del beso con Zane la asediaba una y otra vez. ¿Qué había hecho? ¿Cómo había pasado? No era propio de ella perder el control de esa manera, pero algo en Zane la había desarmado, la había llevado al límite de lo que ella misma podía reconocer.
Apretaba