Mía Morales
Estamos todos ansiosos esperando a Michelle. Luego de varios minutos, vemos como unos enfermeros la traen y la ingresan a la habitación. Se ve tan frágil e indefensa mi niña, mi corazón comienza a latir muy fuerte, siento la necesidad inmensa de abrazarla y llenarla de besos, pero no puedo, debo controlarme.
Harry me toma de la mano y yo la aprieto. Todos están conmocionados al igual que yo, a pesar de que sabemos que la operación fue exitosa, verla de este modo me llena de mucha no