La victoria se plasmó en su rostro, sí que lo estaba disfrutando, y lo que faltaba aun, ya que la lastima no funciono, pues que sirviera ahora su presencia, su dominio y su imposición.
Él era, estuvo y estaría a su lado, él era quien estaba dejando huella, marcando su territorio y si su gemelo se metió en la contienda sabía bien a quien se enfrentaría.
La fuerza de la rubia lo molestaba, porque sabía que quería huir de allí, del momento, del ahora, y eso era algo que no permitiría, porque veía