Toques y llamados la invitaron a volver al mundo de los vivos, las voces eran lejanas, pero intentaba analizar que decía, no había despegado su cuerpo de la cama y era que en verdad estaba disfrutando ese momento, era una liberación para su mente que se mantenía atribulada.
Talvez el mecanismo de defensa de su cuerpo la mantenía adormilada para no tener que enfrentar su realidad, o como si quien la llamaba tuviera malas noticias que no deseaba escuchar, solo quería dormir eternamente, desprende