Limpiar la sangre de su rostro no fue mayor inconveniente, pero el dolor de cabeza era fuerte, más si ponía todo en retrospectiva no saber nada sobre Ann lo estaba matando, ni su ubicación, si estaba bien, ni que estaría haciendo.
El detective le había enviado hace horas la foto del celular destruido en mitad de la carretera estatal, desde ese punto había comenzado a atar cabos, destinos cercanos a ese punto, algún amigo, conocido, sus amigas, algún familiar, pero no pudo hallar una respuesta v