Después de sacar de la casa a ese señor, Melanny vio la preocupación en la cara de Frank, ella trato de sonreírle para calmarlo, pero no resulto, sintió que fue como una mueca y no pudo soportarlo más, lo abrazo fuerte y empezo a llorar
—¿Será que en esta vida no podre estar en paz nunca? ¿Sera que este es mi castigo por repudiar de donde provengo?
— No pierdas la fe mi cielo, necesitamos que estés calmada, tu familia no puede venir a tratar de desarmar nuestro hogar que tanto nos ha costado ma