28. Estoy para ti
Laura observaba como el rostro de Noah se tensaba y se preocupó, — ¿Ocurre algo?
— Es algo de trabajo, iré a atenderlo a mi habitación, no hay problema — , Noah confiaba en su equipo, como toda empresa siempre existen riesgos de ese tipo, pero era era la primera vez que sucedía algo así por lo que sin dar mucha larga dirigió el problema a su sede en Estados Unidos.
Luego que delegara el caso, se acostó en su cama y comenzó a pensar en su conversación con Laura, quizá no habían logrado avanzar