17. Que arda troya
Laura cuando llegó a casa con el globo y las flores en las manos fue recibida primero por su pequeño hombrecito, — mamiiii, pensé que estabas trabajando otra vez,.
— No amor, tuve que salir a hacer una diligencia.
— ¿Quién te regaló esos obsequios?, ¿Tu jefe?
— No, quise comprar las flores para darle un poco de vida a la casa, ¿te gustan los globos?
Los miro con un poco de desprecio pues de inmediato pensó que era algo muy infantil, — No me gustan, mejor ¿Podemos hacer un rompecabezas?