23.
La abuela estaba tan feliz de tener a sus dos hijos bajo el mismo techo que decidió aprovechar la ocasión para intentar reparar la relación entre ellos. Llamó a su hija y a Daniel, les dijo que quería hablar sin interrupciones y prácticamente los arrastró hacia una habitación interior antes de que alguno pudiera negarse.
En el salón quedaron Evelyn, Scarlett, Alexander y Aurora. La bebé estaba despierta en su canasta, moviendo las manos bajo una manta ligera. Scarlett la observó durante varios