Briana.
No puedo creerlo. Me acerco a él, sin poder comprender sus palabras. Sostengo su barbilla y veo que, efectivamente, sus ojos no me están viendo.
"¿De qué me estás hablando?", le pregunto confundida, sin querer aceptar sus palabras.
"No… puedo verte", repite.
En ese instante, mi corazón se encoge.
"Amor, no puede ser cierto", murmuro mientras comienzo a llorar.
"No puedo ver", comenta, y enseguida escucho a alguien decir "ambulancia".
Supongo que es para él, pero todo a mi alrede