14. Bienvenido señor Du...
La dependienta que los recibió no pudo disimular el desagrado al examinar de arriba a abajo, sin duda estaba pensando que ella se veía demasiado corriente para estar allí, Danielle se aguantó la risa al notar como la mujer observa con cierto, rechazó las manchas de pintura que tenía en la camiseta y luego la de pintura azul que manchaba el muslo derecho, que quedaba a la vista con sus pantalones cortos. Pero la expresión de la dependienta cambió cuando vio a su acompañante, al cual no tardó en