Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 2
Isabelle despertó la mañana siguiente enredada entre sábanas de seda que olían a Damien y a sexo. La luz del sol entraba a raudales por las ventanas del suelo al techo, bañando el enorme dormitorio en una luz dorada. Por un momento se sintió desorientada, pero luego los recuerdos la golpearon: las manos de Damien, su voz profunda ordenándole, la forma en que la había follado hasta hacerla gritar.Su cuerpo le dolía en los lugares más deliciosos. Su coño todavía es






