Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 2
Elena se quedó de pie en el centro de la habitación mucho después de que Viktor se fuera. Sus dedos apretaban la bata de seda con tanta fuerza que la tela empezó a arrugarse. Todavía podía sentir el fantasma del pulgar de él en su labio inferior, la forma en que su voz había sonado calmada, segura y aterradora.Su mente daba vueltas. Esto no podía ser real. La habían arrancado de su vida ordinaria y la habían arrojado a esta pesadilla de lujo y control. El caro ar






