CAPÍTULO 1: AHOGARSE CON ELLO
PUNTO DE VISTA DE ELODIE
Lo peor de todo este maldito asunto no es que lo odie. Es que mi cuerpo se convierte en un desastre traicionero y goteante en el momento en que salgo del ascensor.
El aire estéril y reciclado de la oficina ya no me huele a papeleo ni a ambición. Me huele a él.
Como una colonia oscura y cara, y el aroma adictivo y almizclado de su sudor cuando está profundamente dentro de mí.
Durante seis meses he sido su "asistente". ¡Qué broma de mal gusto