CAPÍTULO 2: INCLINADA SOBRE EL ESCRITORIO DEL JEFE
PUNTO DE VISTA DE ELODIE
“Soy tu basurero de semen, señor”, sollozo, palabras humillantes y ciertas.
“Más fuerte.”
“¡SOY TU BASURA DE SEMEN!”, grito. La obscenidad de las palabras, la degradación, provoca una oleada de excitación que empapa mis muslos desnudos.
—Eso es —gruñe, perdiendo visiblemente el control. Me agarra la cabeza con ambas manos, sus embestidas se vuelven desesperadas, casi animalescas—. Y te vas a tragar hasta la última gota,