Bostecé, estirando mi cuerpo frente al espejo. Mis ojos se veían ligeramente hinchados. En el momento en que terminé mi cena, no hice más que irme a dormir. A pesar de que dormí temprano, sin desvelarme ni para usar el baño, desperté gracias a los regaños de mi madre; si no, todavía estaría durmiendo.
Tiempo después, me di una ducha rápida y vestí unos pantalones jeans color carbón y una sudadera roja holgada. Puse unos tenis negros en mis pies, aproximándome de nuevo al espejo para ver qué pod