NARRA DAVID
Haberla visto de esa manera me dio mucho miedo. Había tenido muchas experiencias en misiones donde mis compañeros se han visto heridos y no me han causado la misma angustia que sentí hoy. Esa pequeña con larga cabellera me estaba volviendo loco. Eso no era nada malo, lo malo es que en un solo día puso todo mi interior de cabeza.
—¿Como está? —me pregunta mi hermano Ángel golpeando mi hombro.
—Está bien, aún tiene marcas en su cuerpo —le dije mientras me sentaba en una silla fren