Por la mañana, Eva se levantó más temprano para irse a la universidad, cuando él salió de su habitación, ella ya no estaba.
—¡Demonios! Escuincla malcriada, espero este en la universidad, si ha escapado me castigará mi padre.
Busco las llaves de su auto, no las encontró por ningún lado, intento llamar para pedir un auto que lo llevará y no obtuvo resultado, nadie contestó a su llamado
En la parte de atrás encontró una bicicleta, era rosa suave con una canasta blanca al frente, a los lados colga