Damien se quedó tranquilo, no creyó que los guardaespaldas se atrevieran a mentirle sobre lo que estaba pasando, el hombre solía ser un apasionado de los códigos de respeto y honor, y se ponía furioso cuando alguien no llegaba respetarlos.
A la hora del almuerzo en la universidad, Elena les contó a Teo y a la francesa la historia sobre su hermano, era el mayor de los tres, pero también el más amargado, años atrás lo habían dejado plantado en el altar, eso lo había cambiado, su novia había huido