Por la mañana, Ana se sentía fastidiada de estar encerrada, decidió salir a correr, buscó en el vestidor y encontró ropa adecuada para hacerlo, se calzó uno tenis y salió, dio los buenos días a Lilian y a Carmen, después se dirigió hacia la salida.
Esperaba no encontrarse con Antón, ese hombre le provocaba miedo y disgusto cada vez que lo veía, empezó a correr, se dirigió hacia la cabaña, al llegar hasta arriba, sintió mucha paz al admirar el hermoso paisaje, tuvo la sensación de que ya lo habí