Cuando llego a la villa subió a su habitación, ahí estaba Alondra sentada sobre la mecedora con su bebé en brazos, se quedó escuchando la canción que le cantaba, era muy bonita y ella tenía una voz preciosa, pensó que bien hubiera podido ser cantante, sonrió ante ese pensamiento, afortunadamente no lo fue por eso podía estar ahí con él y pudo darle ese precioso hijo, jamás había pensado en tener otro hijo de nuevo, sin embargo, ahí estaba y era muy feliz por ello.
Ella, al notar que él estaba a