Diego, al final, no firmó el acuerdo de divorcio.
Insistía en que yo lo amaba profundamente y que, si él se esforzaba un poco más, yo volvería. Así pensaba y así actuaba.
Esa misma noche, recibí un mensaje de Jimena lleno de todo tipo de maldiciones.
Jimena: [Si muero es por tu culpa, irías a la cárcel ya que has robado la felicidad que me correspondía.]
Lamentablemente, las reglas de este mundo no son las que ella se inventa, y no es verdad que el más débil tenga siempre la razón.
Nunca