Limpie mis manos llenas de sangre, mierda ese cabrón, sí que había sido un hueso difícil de roer; sin embargo, hasta el más duro hueso cede si lo presionas demás.
Masajee mi cien, mierda, sentía que en cualquier momento mi cabeza iba a explotar, al final el cabrón había confirmado mis sospechas, este era un campo de adoctrinamiento y no solo este, sino que había varios esparcidos ocultos por toda Europa, varios de mis guardias estaban comprados y sobre todo por fin tenía la ubicación del hijo d