Capítulo 30

Mire a mi reflejo, mordí mi labio, nerviosa, me era difícil creer lo que estaba observando, mi cabello largo y rubio hasta la cintura se había desaparecido para dar paso a un negro azabache hasta mis hombros, tome una gran bocanada de aire, me arme de valor y salí del lugar... de ahora en adelante comenzaba mi búsqueda de la verdad, nadie más iba a decirme en que creer...

Dos Meses después

Miré el atardecer, dios habían pasado tantas cosas en estos dos meses, aún no podía creer todo lo que habí
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