Mundo ficciónIniciar sesiónLUCIANA
Me había marchado a casa con una sonrisa tonta que me autoconvencía de que había tomado la decisión correcta.
Desde que se me impuso un marido y enviudé, no había vuelto a mirar a ningún otro hombre. Ni siquiera había sentido la tentación, el deseo o las ganas de querer a alguien más en mi vida. Sin embargo, todos los días me encontraba con ese diávolo italia







